jueves, 14 de noviembre de 2013

Cuando pierdo el paso



Miro vuestro hermoso sueño y lo entiendo todo


El valor de cada movimiento


 La magia de querer




El principio de construir una ilusión


El instante en el que somos los que queríamos ser


Cuando la piel habla desde el alma


Las palabras entrenan la confianza


El momento en el que crees por primera vez



Y aprendes la danza del amor por la vida 


Y celebras, celebras la alegría del vuelo



Y ya no quieres vivir de otra manera, que no sea soñando ese horizonte
y entonces es cuando dices, quiero recobrar ese paso,
pequeño, honesto, lleno de dudas, mi paso,
mi identidad, mi vuelo a ras de suelo,
vértigo para mi

lunes, 4 de noviembre de 2013

Sinfonía en seis movimientos























Si fuera tan fácil elegir la piel de cada uno, las razones por las que queremos temblar,
o volar,
o enamorarnos sin dar explicación, si pudiéramos elegir las razones para soñar,
o vivir,
si fuera posible ocultar la pasión debajo de un latido,
o interpretar una emoción sin sentirla,
tendríamos que ser todos grandes actores y ese privilegio es de algunos pocos.
Si fuera tan fácil volver a confiar en uno mismo, cuando se pierde la identidad,
si fuera tan fácil aprender a ser libres,
no me quedaría estudiando los movimientos de esta mujer,
que crece en el vestido de su piel

martes, 29 de octubre de 2013

Portrait



















La soledad es un sentimiento o un estado, que puede ser percibido en distintos grados,
es también una necesidad para conectarse con el mundo interior, 
para sentir el impulso de nuestras búsquedas.
La soledad en un escenario, es como la soledad en la vida.
El intérprete siente la necesidad de desnudarse y contar aquello que le resulta inspirador.
La vocación es un proceso que se construye durante toda la vida,
implica descubrir quién soy, cómo soy y hacia dónde quiero ir.
Es el camino de cada persona.
Uno de los ejercicios más profundos que puede hacer un artista, 
es escrutar el rostro de los sentimientos,
 acariciar sus miedos, abrigar su anatomía
y correr hasta quedarse sin aliento.
Esperar a la intemperie de cada sueño
con el equipaje intacto de vida y de verdad



sábado, 19 de octubre de 2013

Un café para soñar

















La sensación de llegar a una vida y que te sientas como en casa,
que tengas la certeza de haber estado antes, de saber dónde están todas sus cosas,
que quieras quedarte, que puedas sentirte libre, que las palabras no sean obligadas,
que los silencios sean horizontes para llegar con la caricia.
La sensación de llegar a un café y sentirte como en casa,
con fuerzas para crear, para saltar, para mirar o para pensar en nada,
quizá como el hogar que no tienes o que necesitas en un momento dado,
aunque hayas estado un solo día, queda en tu memoria para siempre.
Un lugar muy especial, porque son especiales quiénes lo habitan.
Y donde soñar es posible




viernes, 18 de octubre de 2013

Paisaje












Rastrear el misterio de las emociones,
es algo que me va llevar algún tiempo, 
espero que toda la vida,
aunque algunos momentos, decididamente espaciosos,
no necesiten luz ni taquígrafo, porque fluyen sencillamente.
Los pasos se suceden, llenos de interiores y de luz.
 Las solitarias arquitecturas, dejan su esqueleto al descubierto,
saben que algo mágico está sucediendo
y miran desde el aire la personalidad de la lluvia.
Cada momento es un paisaje de escalofrío
y mirándote un segundo, guardo silencio y creo
mientras me pregunto qué es el paisaje


jueves, 17 de octubre de 2013

Querer es el principio de todo












Algunas tardes existen porque queremos y querer, es el principio de todo.
Si tuviera espacio en mi vida, me quedaría con todas las personas que confían, 
ya sabéis que me gusta la confianza y celebro con todas las fuerzas
cuando conozco a una persona que me dice, ven pasa, esta es mi casa, mi vida,
en ese momento, me recorre un acceso de responsabilidad, para cuidar ese ofrecimiento
y ser digna de esa confianza,
pero no todas las personas valen, es cierto, han de ser especiales,
como si las conociera desde hace siglos,
quizá manchadas de la misma tierra que la de mis manos,
recién llegadas de un camino, en el que tantas veces perdí.
Esta es la historia, de cada una de esas personas,
capaces de llamar una y mil veces a la puerta de la intuición,
inmensas e inseguras, frágiles y decididas.
Personas con las que poder forman un ejército para salvar el mundo.
Con vocación de regalar una tarde especial, con el manantial de su risa


martes, 15 de octubre de 2013

Lunes de otoño








Me dijiste que no tenías miedo a volar y te creí, 
 avanzabas serena, marcando horizontes, manchada de tiza y de pasión.
Me entregaste un pedazo de cielo, lleno de ilusión y juntas recorrimos la tarde,
saltando de sombra en sombra y descubriendo el poder de la confianza,
 acelerando el pulso, poco a poco.
Las puertas se iban abriendo y los ojos miraban encaramados en la vida.
La tarde se hizo oscura y deslizaste armónicamente tu cuerpo,
tratando de salvar la fuente de la vida.
Fuera, la gente corriendo de un lado para otro,
sin ocuparse para nada, en tratar de ser felices.
El vuelo es solamente erguirse y dejarse ir
 por un pasillo larguísimo,
donde aún sobrevive la inocencia
y donde una madre arropa nuestro sueño