A mi abuela Teresa
le gustaba contarme su vida,
cuando estábamos a solas
y a mi me gustaba escucharla
una y otra vez.
Lo mejor eran las conclusiones,
los motivos de celebración de cada día,
valoraba tanto las escasas pertenencias!
y perdía la memoria,
en la tristeza de algunas horas.
Llevo conmigo todas sus instrucciones
y a veces las dejo olvidadas,
entre las manos de mis hijas
y arropadas con el dulce regalo,
de las pequeñas cosas de la vida,
el camino se hace mejor.
Construyendo una ilusión, es un trabajo de diálogo personal conmigo y con vosotros. La vida se va mientras dudamos, mientras ocultamos la vocación, mientras encontramos las claves para creer en nosotros. Construyendo una ilusión es una recopilación de material hermosísimo de afectos ciertos de las personas que impulsaron mi ilusión, mis ganas de ser, es una recopilación de lugares que guardo en la memoria, de intuición que insiste una y otra vez en hablarme con palabras muy claras.
domingo, 10 de febrero de 2013
miércoles, 6 de febrero de 2013
A mi madre y a mi
A ti te escribo cada día cuando me miro.
En aquellas tardes de infancia,
que eran fiesta cuando abrías la puerta,
de aquel cuarto oscuro, en el que te curabas.
Verte sonreír, era siempre el mejor regalo.
Cuando miro a mis hijas,
cuando tiemblo entre sus sueños,
o cuando me duele la piel de sus tropiezos,
te miro también y te siento.
Cuando vendías las hortalizas
en el Mercado del Sur
y separabas una moneda de tu mandil,
para comprarme aquel vestido de flores,
para estrenar el domingo de Ramos,
emoción entre tus manos y las mías.
Y cuando me enseñas,
todos los días de tu vida,
cómo administras la fuerza que te queda
y descifras la melancolía,
que sostiene mi intemperie,
lo entiendo todo madre,
mis sueños, eran también los tuyos.


En aquellas tardes de infancia,
que eran fiesta cuando abrías la puerta,
de aquel cuarto oscuro, en el que te curabas.
Verte sonreír, era siempre el mejor regalo.
Cuando miro a mis hijas,
cuando tiemblo entre sus sueños,
o cuando me duele la piel de sus tropiezos,
te miro también y te siento.
Cuando vendías las hortalizas
en el Mercado del Sur
y separabas una moneda de tu mandil,
para comprarme aquel vestido de flores,
para estrenar el domingo de Ramos,
emoción entre tus manos y las mías.
Y cuando me enseñas,
todos los días de tu vida,
cómo administras la fuerza que te queda
y descifras la melancolía,
que sostiene mi intemperie,
lo entiendo todo madre,
mis sueños, eran también los tuyos.


Lección de edad
A veces si interrogas la casualidad,
acaba confesando el propósito de los pasos,
las grietas por donde respira el latido del sueño.
La reflexión es personal,
no puede hacerse con quienes amas.
Tan sólo la mirada libre y confiada,
permite avanzar sin miedo.
Amar no es posible entre rejas.
La casualidad existe también
y no me digas que no es hermoso recordarlo
martes, 5 de febrero de 2013
Buenas noches
La felicidad es algo que ocurrió una vez,
llevamos su imagen en la memoria.
Y este lugar se ha convertido, sin pretenderlo,
en el lugar secreto de nuestras citas
y no hacemos otra cosa que conversar,
tú y yo, sin que nadie nos oiga.
Pero el viaje dura todavía
y tu sueño es muy hermoso.
Te espero queriéndote
y con la casa encendida
llevamos su imagen en la memoria.
Y este lugar se ha convertido, sin pretenderlo,
en el lugar secreto de nuestras citas
y no hacemos otra cosa que conversar,
tú y yo, sin que nadie nos oiga.
Pero el viaje dura todavía
y tu sueño es muy hermoso.
Te espero queriéndote
y con la casa encendida
Laberinto
En algún lado debe de haber una salida,
eso es más que seguro.
Mas no eres tú quien la busca,
ella te busca a ti,
es ella la que va
tras de ti desde el principio,
y ese laberinto
no es otra cosa que tú
(Wislawa Szymborska)
eso es más que seguro.
Mas no eres tú quien la busca,
ella te busca a ti,
es ella la que va
tras de ti desde el principio,
y ese laberinto
no es otra cosa que tú
(Wislawa Szymborska)
Mi padre
Mi padre buscó un futuro mejor para la familia,
un campo más vivo para la siembra
y para ver crecer a sus dos hijos.
Siempre quiso que nos formáramos,
para ser personas dignas,
pero él nos enseñó la mejor lección:
el compromiso de la palabra.
Costaba a veces entender
la seriedad de sus maneras
y quería que viviéramos,
buscando el cielo en cada día,
con vocación y sencillo equipaje,
con la mirada muy limpia
y el sueño muy tranquilo.
Lo recordaré con sus manos manchadas,
de revolver entre la tierra.
Algunos días mi infancia estaba triste,
porque soñaba un padre con corbata,
pero llegué a tiempo de entenderlo todo
y quererle con toda mi alma,
manchada también de tierra.
Esa es la estación de ahora.
Y a él le hace feliz saberlo.
un campo más vivo para la siembra
y para ver crecer a sus dos hijos.
Siempre quiso que nos formáramos,
para ser personas dignas,
pero él nos enseñó la mejor lección:
el compromiso de la palabra.
Costaba a veces entender
la seriedad de sus maneras
y quería que viviéramos,
buscando el cielo en cada día,
con vocación y sencillo equipaje,
con la mirada muy limpia
y el sueño muy tranquilo.
Lo recordaré con sus manos manchadas,
de revolver entre la tierra.
Algunos días mi infancia estaba triste,
porque soñaba un padre con corbata,
pero llegué a tiempo de entenderlo todo
y quererle con toda mi alma,
manchada también de tierra.
Esa es la estación de ahora.
Y a él le hace feliz saberlo.
lunes, 4 de febrero de 2013
Lluvia
La lluvia es una reja y a través de esa reja me reconcilio con el mundo.
Con la lluvia se pagan las deudas del alma, que después de esa entrega
va a dormir tranquila.
Y cuando en una hora señalada no haya más lluvia
y aparezca el sol, me veré extraña, casi otra,
y sentiré nostalgia de lluvia
(Mario Benedetti)
Con la lluvia se pagan las deudas del alma, que después de esa entrega
va a dormir tranquila.
Y cuando en una hora señalada no haya más lluvia
y aparezca el sol, me veré extraña, casi otra,
y sentiré nostalgia de lluvia
(Mario Benedetti)
sábado, 2 de febrero de 2013
Armonía de la amistad
Qué hermoso fue conocerte,
aprender contigo los movimientos de la serenidad,
la lección de voluntad de cada mañana
y la pasión de tu vida,
la melodía de las grandes emociones.
Intercambio de amistad
y de pasión por el movimiento.
Contrato interminable de cariño y de aliento.
Ganas de congelar la belleza de tus formas.
Y tu sueño, será nuestro sueño también.
Ahora recupera, te estaré esperando.
aprender contigo los movimientos de la serenidad,
la lección de voluntad de cada mañana
y la pasión de tu vida,
la melodía de las grandes emociones.
Intercambio de amistad
y de pasión por el movimiento.
Contrato interminable de cariño y de aliento.
Ganas de congelar la belleza de tus formas.
Y tu sueño, será nuestro sueño también.
Ahora recupera, te estaré esperando.
viernes, 1 de febrero de 2013
Algunas palabras más
Me he tomado un tiempo para colocar sobre la mesa,
los latidos que dan el sentido de mis pasos,
si tú sientes que no estás
en la línea primera de mi vida,
ya no tengo nada.
Esta tarde llueven todas las tristezas
y queda poco tiempo,
la nueva estación te está esperando
y estoy tan segura de que encontrarás,
el sueño que estás construyendo.
Queda aún tanto amor para ti!
guárdalo en tu maleta imprescindible
y siente que el amar insiste
los latidos que dan el sentido de mis pasos,
si tú sientes que no estás
en la línea primera de mi vida,
ya no tengo nada.
Esta tarde llueven todas las tristezas
y queda poco tiempo,
la nueva estación te está esperando
y estoy tan segura de que encontrarás,
el sueño que estás construyendo.
Queda aún tanto amor para ti!
guárdalo en tu maleta imprescindible
y siente que el amar insiste
miércoles, 30 de enero de 2013
Ahora que nadie nos escucha
Te voy a contar mi verdad,
ahora que nadie nos escucha,
desde hace muchísimos años, sé lo que tengo que hacer,
pero sentía que no era el momento,
prefería dejar a toda prisa
un puñado de melancolía
y echar a correr al regazo de la intuición.
Sin ninguna duda, por fin,
abrazo lo que más quiero, mis tesoros más hermosos, mi aliento
y esos ojos que esperan
el horizonte de la eternidad.
No quiero que me pidas perdón,
sé que tu amor no me ata,
me llena de armonía cómo sientes
la fragilidad de algunas horas,
cómo deletreas mis vuelos más altos,
cómo me arropas, cuando no encuentro la luz
y la llevo prendida
de la serenidad que tú me regalaste...
La estación de las lluvias,
me ayuda a abrir el alma, el mejor lugar
y a celebrar esos padres que me enseñaron
a mirar a la vida a la cara
y a sentir el orgullo del equipaje
de ese norte de mis orígenes,
el lugar que quiero.
Mi manera de ser.
Y ya sabes amor, que vamos a medias
ahora que nadie nos escucha,
desde hace muchísimos años, sé lo que tengo que hacer,
pero sentía que no era el momento,
prefería dejar a toda prisa
un puñado de melancolía
y echar a correr al regazo de la intuición.
Sin ninguna duda, por fin,
abrazo lo que más quiero, mis tesoros más hermosos, mi aliento
y esos ojos que esperan
el horizonte de la eternidad.
No quiero que me pidas perdón,
sé que tu amor no me ata,
me llena de armonía cómo sientes
la fragilidad de algunas horas,
cómo deletreas mis vuelos más altos,
cómo me arropas, cuando no encuentro la luz
y la llevo prendida
de la serenidad que tú me regalaste...
La estación de las lluvias,
me ayuda a abrir el alma, el mejor lugar
y a celebrar esos padres que me enseñaron
a mirar a la vida a la cara
y a sentir el orgullo del equipaje
de ese norte de mis orígenes,
el lugar que quiero.
Mi manera de ser.
Y ya sabes amor, que vamos a medias
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